Louise Adolpha Le Beau es una de las pianistas y compositoras más importantes del Romanticismo musical sucesora de las clásicas, Marianne von Martínez y María Theresia von Paradis ; las alemanas Ana Amalia de Weimar, Corona Schroeter y María Antonia Walpurgis; las italianas Anna Bon di Venezia y Maddalena Laura Lombardini-Sirmen; la francesa Hélène de Montgeroult o la neerlandesa Isabelle de Charrière.
Junto a otras pianistas-compositoras como Catharina Cibbini-Kozeluch, Helene Liebmann o Bernhardine Juliane Benda Beichardt, su legado va más allá de la creación de sus obras. Buscaron en todo momento, acercarlas al público y fomentar su divulgación, bien editándolas, bien interpretándolas en diferentes espacios como salones y salas de concierto.
A diferencia de algunas de sus contemporáneas como Mélanie Bonis o Cécile Chaminade, Le Beau -que fue discípula por un breve tiempo de la pianista y compositora Clara Wieck Schumann- contó con el apoyo de ambos progenitores.
Entre sus coetáneas se encontraban, la cantante de ópera (mezzosoprano) Pauline Viardot -además de compositora, pianista, actriz, artista gráfica y profesora de canto-o la pianista y pedagoga francesa Marie Jaëll.
Con posterioridad, aparecerán en el panorama musical Ethel Smyth, Amy Beach y las hermanas Nadia y Lili Boulanguer.
En el ámbito español, María Rodrigo, Mª Teresa Prieto, Elena Romero, Mª Teresa Oller o Matilde Salvador seguirán la estela de compositoras comprometidas con el reconocimiento, por parte del público receptor, de sus obras.