Lee el siguiente extracto de la obra Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán. En él se aprecian rasgos destacados de la descripción, típicos de los textos del movimiento literario del Naturalismo del que la autora es una representante destacada. Posteriormente, responde a las preguntas sobre el mismo:
Las nubes, amontonadas y de un gris amoratado, como de tinta desleída, fueron juntándose, juntándose, sin duda a cónclave[1], en las alturas del cielo, deliberando si se desharían o no se desharían en chubasco. Resueltas finalmente a lo primero, empezaron por soltar goterones anchos, gruesos, legítima lluvia de estío, que doblaba las puntas de las yerbas y resonaba estrepitosamente en los zarzales; luego se apresuraron a porfía[2], multiplicaron sus esfuerzos, se derritieron en rápidos y oblicuos hilos de agua, empapando la tierra, inundando los matorrales, sumergiendo la vegetación menuda, colándose como podían al través de la copa de los árboles para escurrir después tronco abajo, a manera de raudales de lágrimas por un semblante rugoso y moreno.
Bajo un árbol se refugió la pareja. Era el árbol protector magnífico castaño, de majestuosa y vasta copa, abierta con pompa[3] casi arquitectural sobre el ancha y firme columna del tronco, que parecía lanzarse arrogantemente hacia las desatadas nubes: árbol patriarcal, de esos que ven con indiferencia desdeñosa sucederse generaciones de chinches, pulgones, hormigas y larvas, y les dan cuna y sepulcro en los senos de su rajada corteza.
Al pronto fue útil el asilo: un verde paraguas de ramaje cobijaba los arrimados cuerpos de la pareja, guareciéndolos del agua terca y furiosa; y se reían de verla caer a distancia y de oír cómo fustigaba la cima del castaño, pero sin tocarles. Poco duró la inmunidad, y en breve comenzó la lluvia a correr por entre las ramas, filtrándose hasta el centro de la copa y buscando después su natural nivel. A un mismo tiempo sintió la niña un chorro en la nuca, y el mancebo llevó la mano a la cabeza, porque la ducha le regaba el pelo ensortijado y brillante. Ambos soltaron la carcajada, pues estaban en la edad en que se ríen lo mismo las contrariedades que las venturas.
-Se acabó... -pronunció ella cuando todavía la risa le retozaba en los labios-. Nos vamos a poner como una sopa. Caladitos.
-El que se mete debajo de hoja dos veces se moja -respondió él sentenciosamente-. Larguémonos de aquí ahora mismo. Sé sitios mejores.
-Y mientras llegamos, el agua nos entra por el pescuezo, y nos sale por los pies.
[1] Junta o congreso de gentes que se reúnen para tratar algún asunto (DRAE, 23.ª ED.)
[2] Con deseo intenso de imitar e incluso superar las acciones ajenas. Sentido positivo (DRAE, 23.ª ED.)
[3] Vanidad y grandeza (DRAE, 23.ª ED.)
Pardo Bazán, Emilia (1886-87). Los pazos de Ulloa. Barcelona: Cortezo, Daniel y Cía. (ed.).
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-madre-naturaleza/html/fee0c2ac-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_2_ (24/01/2022)
1. Explica el significado de las siguientes expresiones que aparecen en el texto de Emilia Pardo Bazán.
a) Les dan cuna y sepulcro.
b) Se ríen lo mismo las contrariedades que las venturas.
c) Nos vamos a poner como una sopa.
2. Encuentra en el texto de Emilia Pardo Bazán un sinónimo para las siguientes palabras
a) verano:
b) pequeña:
c) semblante:
d) extensa:
e) protegía:
f) golpeaba:
g) el joven:
h) rizado:
i) cuello:
3. ¿Qué sucede en el fragmento de Los Pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán
que acabas de leer?
4. ¿Qué personajes intervienen en este fragmento de Los Pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán?
5. Identifica los pasajes descriptivos. ¿Qué elementos describen?
| Fragmento Descriptivo | Elemento descriptivo |
6. Imagina que eres el ilustrador de la nueva edición de Los pazos de Ulloa, ¿qué imagen escogerías para ilustrar este fragmento? Puedes buscarla en internet o crearla tú mismo.
6. Imagina que eres el ilustrador de la nueva edición de Los pazos de Ulloa, ¿qué imagen escogerías para ilustrar este fragmento? Puedes buscarla en internet o crearla tú mismo.
RESPUESTA:
1. a) Les dan cuna y sepulcro.
Las ven nacer y morir.
b) Se ríen lo mismo las contrariedades que las venturas.
Se ríen de lo bueno y de lo malo, es decir, de todo.
c) Nos vamos a poner como una sopa.
Muy mojados
2. a) verano: estío
b) pequeña: menuda
c) semblante: imagen
d) extensa: vasta
e) protegía: cobijaba
f) golpeaba: fustigaba
g) el joven: mancebo
h) rizado: Ensortijado
i) cuello: pescuezo
3. El inicio de una tormenta sorprende a una joven pareja; entonces, se refugian debajo de un castaño. Cuando los dos protagonistas comienzan a mojarse, porque la lluvia se cuela por los ramajes del árbol, deciden marcharse.
4. Una joven pareja
5.
Fragmento descriptivo
Elemento descrito
Las nubes, amontonadas y de un gris amoratado, como de tinta desleída, fueron juntándose, juntándose, sin duda a cónclave, en las alturas del cielo, deliberando si se desharían o no se desharían en chubasco.
Cielo de tormenta
soltar goterones anchos, gruesos, legítima lluvia de estío
Las gotas de lluvia
resonaba estrepitosamente en los zarzales que doblaba las puntas de las yerbas
Las gotas de lluvia
resonaba estrepitosamente en los zarzales
Ruido que hacía la lluvia al caer
se derritieron en rápidos y oblicuos hilos de agua, empapando la tierra, inundando los matorrales, sumergiendo la vegetación menuda, colándose como podían al través de la copa de los árboles para escurrir después tronco abajo, a manera de raudales de lágrimas por un semblante rugoso y moreno.
La lluvia y consecuencias en la vegetación
Era el árbol protector magnífico castaño, de majestuosa y vasta copa, abierta con pompa[1] casi arquitectural sobre el ancha y firme columna del tronco, que parecía lanzarse arrogantemente hacia las desatadas nubes: árbol patriarcal, de esos que ven con indiferencia desdeñosa sucederse generaciones de chinches, pulgones, hormigas y larvas, y les dan cuna y sepulcro en los senos de su rajada corteza
El árbol en el que se refugian
un verde paraguas de ramaje
La rama del árbol que los refugia
agua terca y furiosa; y se reían de verla caer a distancia y de oír cómo fustigaba la cima del castaño
La lluvia
el pelo ensortijado y brillante
El pelo del chico
pues estaban en la edad en que se ríen lo mismo las contrariedades que las venturas
La edad de la pareja
Nos vamos a poner como una sopa. Caladitos
Cómo acabarán los jóvenes
6. Respuesta libre
[1] Vanidad y grandeza. (DRAE, 23ª ED.)