
- Hannah Arendt, teórica política del siglo XX, realizó enviada por la revista The New Yorker, la cobertura mediática del proceso contra Eichmann de los juicios de Jerusalén. El estado de Israel había secuestrado a Eichmann en Argentina, contraviniendo las reglas del Derechos Internacional al hacerlo, y su intención era mostrarlo en el juicio como un monstruo capaz de las mayores atrocidades. No obstante, Arendt, en su análisis sobre la “banalidad del mal” mostró al responsable de la solución final como un funcionario que seguía órdenes con la inquebrantable voluntad de hacer bien su trabajo, aunque este consistiera en perpetrar un genocidio. La obra recibió fuertes críticas negativas, y se acusó a la autora de antijudía, no obstante, la tesis que defendía Hannah Arendt tenía una complejidad mayor a esta lectura superficial: el mal no lo producen seres inhumanos, o enfermos psicópatas, sino seres humanos anónimos que renuncian pensar, a valorar moralmente sus acciones. En la medida en que el ser humano renuncia a su pensamiento crítico renuncia también a su humanidad. En ello consiste la “banalidad del mal” término que la pensadora acuña.
Visiona la película: “Hannah Arendt”, 2012, dirigida por Margarethe von Trotta, y reflexiona:
- ¿De qué manera muestra Hannah Arendt la “banalidad del mal”?
- ¿Qué lectura bioética puede hacerse del genocidio nazi?
- ¿Qué implicaciones éticas supone pensar en personajes como Eichmann en términos de ‘monstruo’ o ser ‘inhumano’? ¿cómo reubica Hannah Arendt este tipo de acciones inmorales dentro de la dimensión humana? Haz referencia a aspectos de la película para reforzar tus repuestas.