Lee con atención este fragmento de la novela El silencio de las sirenas, de Adelaida García Morales.
En septiembre me marché a Venecia. Y aquello más que un viaje era una peregrinación hacia el olvido, a pesar de que ya entonces me jactaba ante mí misma, en solitario, de haber enfriado mi deseo de verte y desdibujado tu presencia en mi memoria gracias a mi voluntad. Sabía que si hacía un último esfuerzo lograría borrarte de mi existencia. Y ése era entonces mi deseo, que tú no hubieras existido nunca. Así me puse en camino, huyendo de ti, sin saber todavía que, si bien ibas desapareciendo de mi recuerdo, era solo para hundirme en terrenos más peligrosos, en los laberintos ocultos de mi inconsciencia, para emerger más tarde y arrastrarme en pos de tu sombra a escenarios imaginarios, a esta torre de viento donde ahora me sé tu prisionera.
Cuando subí al vaporetto que recorría el Gran Canal de Venecia, nada sabía yo de aquella cita extraña en el centro mismo de la noche, y a la que tú sí acudiste, en aquella locarna húmeda, próxima a la plaza de San Marcos, donde alquilé una habitación. No sé cuánto tiempo dejé pasar allí, inmovilizada en la oscuridad, aterida de frío y escuchando los ecos del agua horadando tantas piedras milenarias. Tú no existías para mí en aquellos momentos. Quizá fuera entonces cuando alcancé el más perfecto olvido, allí sola, en aquel dormitorio extrañado, en una ciudad extranjera y lejos de todo lo que constituía mi vida. Y también allí fui presa de un miedo inexplicable. Era un miedo que me llegaba del agua que atravesaba la ciudad por todas partes. Recuerdo que lloré angustiada sin saber qué me estaba sucediendo. Al fin decidí salir al encuentro de aquello que me asustaba de manera tan absurda. Una vez en la calle, se me apareció otra Venecia, imposible y fantasmal. […] Todos los edificios se me aparecieron entonces como espectros amenazadores que abrían sus ojos en la noche y vertían un aliento helado que se me anudaba a todo el cuerpo.
García Morales, Adelaida (1996). El silencio de las sirenas. Barcelona: Anagrama, pp. 79-80, (16ª ed.)
1. Responde ahora a las siguientes preguntas sobre el fragmento de la novela de Adelaida García Morales que acabas de leer.
- ¿Por qué se marcha la protagonista a Venecia?
- ¿Dónde se hospeda la protagonista? ¿Es un lugar real o inventado?
- La protagonista ¿consigue el propósito de su viaje?
- ¿Cuál crees que pudo ser la causa del miedo que sentía la protagonista?
2. ¿Qué tipo de narrador aparece en este fragmento de la novela de Adelaida García Morales? ¿Qué palabras te han permitido identificar el narrador? Anota la caracterización gramatical de esas palabras.
3. En la novela actual se pueden distinguir diversas tendencias: novela policiaca, histórica, intimista, testimonial. Según lo que has leído, ¿a cuál de ellas podría pertenecer este fragmento de El silencio de las sirenas?
4. Los siguientes fragmentos están extraídos de la novela de Adelaida García Morales. Explica por qué las palabras subrayadas llevan tilde. En un caso el uso de la tilde corresponde a una norma que actualmente no está vigente, ¿puedes detectarlo?
- Y ése era entonces mi deseo
- ahora me sé tu prisionera.
- tú sí acudiste
- Tú no existías para mí
- sin saber qué me estaba sucediendo
- No sé cuánto tiempo
En el fragmento que acabas de leer la protagonista tiene un miedo que parece irracional. ¿Qué es un miedo irracional? ¿Podrías dar algunos ejemplos?
6. Junto con tus compañeros elabora una pequeña presentación sobre los miedos irracionales. Dicha presentación debe:
- explicar en qué consiste un miedo irracional
- ejemplificar situaciones que pueden ocasionar tal estado
- proponer un decálogo de propuestas que ayuden a quien padece ese temor a superarlo
Una vez que tengáis el guión, deberéis grabar un vídeo como si fuerais un coach, recordad algunas de sus claves: brevedad, empatía…