Espacio 1 

Leed el siguiente fragmento de Zezé, una novela de Ángeles Vicente García, y contestad a las preguntas que le siguen: 

–¿Cómo se llama? 

–Me llaman Bella Zezé. Mi nombre propio es Emilia del Cerro. 

–Por el acento parece usted española. 

–Sí, soy madrileña. 

–Y ¿hace mucho tiempo que falta usted de España? 

–Unos seis meses. 

–También yo soy española, pero vine tan niña a la República Argentina que casi no recuerdo de mi patria. 

–¿De qué parte es usted? 

–De Murcia. 

–¿Piensa usted volver por allí? 

–Sí, tal vez muy pronto. 

–Yo, cuando cumpla este contrato en Montevideo, regreso a Madrid. 

–¿No le gusta este país? 

–Sí, bastante, pero antes de salir dejé firmado otro contrato para Barcelona. 

–Por lo que se ve, trabaja usted mucho. 

–Sin descanso. 

–Y ¿le gusta la vida del teatro? 

–Ahora sí porque estoy acostumbrada, pero ¡sufre una tantas humillaciones...! 

–¿Se ha dedicado usted por vocación? 

–No, señora, por necesidad. En España, la mujer que se ve obligada a resolver por sí misma el problema de la vida, difícilmente puede hacerlo en forma decorosa, y, de lo malo, lo mejor es hacerse cupletista. 

–¿Tan poco escenario tiene la mujer? 

–Casi ninguno. 

–Y ¿no hay movimiento feminista? 

–Movimiento feminista, como acción decisiva en la opinión general, no. La mujer allí, comúnmente, tiene el cerebro atrofiado por la continua sugestión de obediencia que se le hace en la casa, en el colegio y en el confesionario. Vive convencida de su inutilidad para otra cosa que no sea la esclavitud a que se somete pasivamente, y, cuando tiene que luchar, como la instrucción que ha recibido es inútil, no le queda otro remedio que sucumbir..., y sucumbe al único medio de que dispone, a la prostitución, donde, después de explotada en vil comercio, es despreciada, concluyendo así la sociedad de cometer su crimen como cualquier homicida vulgar.  

–¡Qué triste...! Pero ¿no cree usted que muchas veces es ambición por el lujo o vicio lo que lleva a ese fin? 

–Creo que no. El deseo del lujo y el vicio son efecto de la caída: en casos raros podrán ser la causa. 

 Preguntas  

1. ¿Qué significa ser cupletista? ¿Por qué creéis que sufrían humillaciones las mujeres con la profesión de cupletista?  

2. ¿Qué es, en tu opinión, el feminismo? ¿Cuál es el objetivo principal de este movimiento? 

3. ¿Te consideras una persona feminista?, ¿por qué? 

 Espacio 2 

 Leed el siguiente fragmento de Zezé, una novela de Ángeles Vicente García, y contestad a las preguntas que le siguen: 

 De pronto, una boca caliente se posó sobre la mía y una mano ciñó mi espalda; un estremecimiento corrió por todo mi cuerpo. Creía soñar despierta, y mantuve los ojos cerrados para no interrumpir aquella sensación tan agradable; luego el soplo suave de un aliento me acarició la cara..., abrí los ojos dulcemente y vi a Leonor. 

–¡Ah! ¿Eres tú? –le dije, tendiéndole los brazos. 

–Sí. Hazme un lugarcito. 

La obedecí, y se acostó conmigo. 

Quedamos un momento en silencio, intranquilas porque la compañera de la izquierda se había vuelto y los muelles de la cama sonaron bruscamente. 

Nos abrazamos embriagadas en el perfume de nuestros cuerpos, y el fuego interior que nos abrasaba degeneró en un espasmo voluptuoso.  

–Dime que me quieres –me decía Leonor, exaltada. 

–Sí, mucho, mucho –le contestaba, y sus labios ardientes, como una llama, me quemaban al resbalar en una lluvia de besos. Mis miembros se estiraban en suprema convulsión. Perdí las fuerzas..., me sentía morir... 

¡Oh! ¡Qué momento de olvido y de locura! Nos separamos avergonzadas. El reloj de la iglesia tocaba las cuatro; cerré los ojos; me parecía oír el suspiro de una dulcísima melodía, como si algo invisible me atrajese con suavidad maravillosa.  

 Preguntas 

1. ¿Quiénes son las personas protagonistas de la escena? Por la información que se da en el texto, ¿qué sabemos de estas personas? ¿Dónde podrían encontrarse?  

2. ¿Por qué crees que se separaron avergonzadas? 

3. ¿Conoces alguna obra literaria donde aparezca una relación homosexual de forma explícita? ¿Y lésbica? ¿Por qué crees que existen tan pocos referentes en la literatura, especialmente anterior al siglo XX, de este tipo de relaciones y de amor? 

 Espacio 3 

 Leed el siguiente fragmento de Zezé, una novela de Ángeles Vicente García, y contestad a las preguntas que le siguen: 

 –De manera que... ¿no supo usted más de Sor Angélica? –le interrogué volviendo a mi litera. 

–No, y ya le digo cuánto lo hubiera deseado. Supongo que dejaría los hábitos porque, según me contó, sufría mucho con la lucha hipócrita que sostienen las monjas entre sí, y de la que era víctima por no saberla seguir; además, era contraria a las ceremonias religiosas; decía que Dios es el universo, y que es inútil rezar, pues Este sólo atiende a la inmutabilidad de sus leyes. 

–Es extraño que fuera monja, pensando de este modo. 

–Conociendo su historia, se comprende. Figúrese una historia de lágrimas en que, después de una vida azarosa con su familia, se quedó sola, y su espíritu meditativo, cansado del mundo, creyó encontrar tranquilidad en un convento, sin pensar que se encerraba en un mundo más pequeño y mezquino de aquel de que huía, y que para un alma grande el único templo es el espacio infinito. 

–Es verdad. ¡Cuántas pobres estarán en el mismo caso! 

–¡Tantas...! Pero algunas se amoldan al ambiente; rezan, como decía sor Angélica, o por excusar su impotencia o por vicio de pedir o para probar un complacimiento estético de sus palabras, y, como concluyen por no pensar, no sufren. 

–La verdad que el rezo, en cualquier forma, es una humillación que no puede serle grata a Dios, si somos hechura de Él. 

–Ni creo que pueda oír nuestra palabra, siendo esencia inmaterial. Además, yo no puedo creer en Dios, si he de creer en su paraíso y en su infierno, porque el paraíso y el infierno están en mí como el día y la noche están en la Tierra. 

–Habría mucho que discutir, y nunca saldríamos del terreno de las suposiciones. 

–Dejaremos, entonces, que descifren otros el dogma, y continuaré con mi narración, si le parece. 

 

Preguntas 

1. Según el texto, ¿cuál es la visión de la espiritualidad de Sor Angélica? ¿Por qué una de las protagonistas señala que es extraño que fuera monja? 

2. ¿Qué explicación da su compañera para justificar que Sor Angélica se hiciera religiosa? 

3. ¿Qué imagen tienes de los conventos? ¿Crees que los conventos son un espacio de reclusión o de liberación para las mujeres? ¿Consideras que han tenido el mismo papel a lo largo de los siglos?  

[Nota al profesorado: a partir de esta pregunta se puede hablar brevemente sobre el papel de los conventos a lo largo de los siglos y la relevancia que, en otras épocas, han tenido como espacios de liberación para las mujeres, como grandes productores de conocimiento].  

 Espacio 4

 Leed el siguiente fragmento de Zezé, una novela de Ángeles Vicente García, y contestad a las preguntas que le siguen: 

 Opinábamos de igual modo, no podíamos comprender ese cariño que el egoísmo convierte en instrumento de tortura, del cual se es o se hace víctima. Por eso nuestras promesas de amor no eran de querernos siempre, eran de no engañarnos. Sabíamos que, no siendo más que dos pobres viandantes, encontrados al acaso en el camino de la vida, lo único que debíamos hacer era marchar juntos el trayecto que pudiéramos sin estorbarnos, sin hacernos daño.  

 Preguntas 

1. ¿Cuándo y cómo puede convertirse el cariño en “instrumento de tortura”?, ¿cómo suele ser el tipo de relaciones sentimentales en las que esto pasa? 

2. ¿Qué tipo de promesas amorosas se hacen los protagonistas de la escena? 

3. ¿Cómo es la concepción del amor que se desprende del texto?