Irene Vallejo reflexiona en la siguiente columna  de opinión sobre el valor del alfabeto para, mediante su uso, transmitir por escrito conocimientos, ideas y reflexiones desde hace siglos a las pasadas, presentes y futuras generaciones. Léela y contesta posteriormente a las preguntas:

 

Alfabeto

Un día de primavera, cuando asoma el buen tiempo, salimos cada año a la calle para celebrar los libros, ese revolucionario invento que alberga y protege las palabras.

Los orígenes de este extraño objeto siguen envueltos en el silencio y el misterio. Los primeros signos escritos nacieron hace 6000 años en Mesopotamia, y poco después aparecieron huellas de los sonidos en Egipto, India y China.

Los sistemas primitivos mezclaban dibujos figurativos y signos fonéticos, y para dominar la escritura había que componer casi un millar de trazos y sus complicadas combinaciones. Este conocimiento maravilloso, casi mágico, estaba solo al alcance de una minoría de escribas, una casta de sabios que guardaban celosamente el secreto.

Pero hace 3000 años, unos genios anónimos de origen fenicio crearon el alfabeto, un sistema donde cada signo equivalía a un sonido. Con solo una treintena de letras, podíamos anotar todas las palabras. Gracias a esta herramienta, el saber pudo extenderse y con el tiempo, la alquimia de los dibujos sonoros pasó a ser patrimonio común. Por eso, ahora podemos celebrar los libros en las casas y los balcones. Y cuando abran sus puertas las escuelas, donde cada día se enseña a leer y escribir, reviviremos en los niños el feliz sortilegio de la escritura: la llave para descifrar el mundo, el archivo de la memoria, la partitura del mañana.

Irene Vallejo, 23 de abril de 2020, Heraldo de Aragón

  1. Irene Vallejo califica a los libros de “revolucionario invento”. Tras leer esta columna,  ¿a qué crees que se debe? Justifica tu respuesta y busca varios ejemplos que la sustenten.
  2. No existe un único alfabeto en el mundo. ¿Sabes cuántos hay? Investiga sobre ello y, posteriormente, trata de escribir la palabra “libro” en alguno de ellos (puede que algún/a estudiante de clase sea de otra cultura y domine también alguno de ellos. Si es así, pídele ayuda).
  3.  ¿Se te ocurren otros inventos revolucionarios? Si es así, ¿por qué los calificarías de esa manera? Esgrime las razones.
  4. Por último, vas a convertirte en un/a inventor/a, por lo que tendrás que “crear” un producto y, posteriormente, presentarlo para darlo a conocer y promover su venta. Para ello, debes crear un guion escrito que, posteriormente, llevarás a la práctica exponiendo brevemente tu propuesta en clase:
  1. Piensa en objetos cotidianos que tengas a mano -para que puedas mostrarlos en clase- y en nuevos elementos que puedan contener y que les doten de nuevos usos o mejoren los que ya tienen. Pueden ser todo lo disparatados que quieras (Ejemplo: bolígrafo multicolor).
  2. Explica las características del mismo (Ejemplo: el bolígrafo multicolor contiene tinta que cambia de color con solo nombrarlo).
  3. Explica las ventajas que aporta/n (Ejemplo: con el bolígrafo de tinta multicolor se evita llevar más peso, ya que se reduce el volumen de bolígrafos, y es más ecológico y barato, ya que se consume menos).
  4. Asígnale un precio y piensa en los canales de venta del mismo (Ejemplo: el bolígrafo multicolor lo encontrarás en todas las papelerías y grandes superficies).

Recuerda usar un registro formal y un tono dinámico: tu objetivo es convencer al auditorio de las bondades de tu invento.

 

Nombre del invento

 

Uso

 

Características

 

Ventajas

 

Precio y canales de venta