La autobiografía de Laura Freixas abre la puerta, a través de su propia experiencia, a la reflexión de los roles de género en la crianza de los hijos y como ha sido llevada a cabo tradicionalmente, debido a los roles de género asignados a los progenitores. En este caso, valora cómo perciben tanto ella como su marido el cuidado de su hija. A continuación, lee el siguiente extracto y responde a las preguntas.
Mi marido pensaba que el problema, si problema había, era solo de organización. Mi marido pensaba que los bebés se pasan el día durmiendo, y que las dieciséis semanas que me correspondían de baja pagada por maternidad eran poco menos que de vacaciones, de tiempo para escribir o para lo que quisiera. Mi marido pensaba que cuando terminasen las dieciséis semanas, yo iba a poder seguir trabajando como antes, porque básicamente mi trabajo para la editorial lo hacía en casa, y ya se sabe que los bebés se pasan el día durmiendo (bis). Si yo necesitaba salir o encerrarme a hacer alguna cosa que no admitiera interrupciones, mientras la niña no fuera a la guardería (habíamos decidido llevarla en septiembre del año siguiente), pagaríamos a una canguro que la cuidara unas horas. ¿Qué problema? Una simple cuestión de horarios.
[…]
Una noche, mi marido llegó a casa y me encontró acunando a la niña., que llevaba todo el día llorando sin motivo conocido. ¿Qué has hecho hoy?, le pregunté yo, y él recitó una larga lista de actividades, bien definidas, perfectamente acotadas: de nueve a diez y media, reunión para hacer el planning del trimestre; de diez y media a doce, visita de una sucursal que nos da problemas; de doce a una... y así hasta las ocho. ¿Y tú? Yo, consolar a alguien que llora.
Podría haber puesto horarios, claro. Por orden de la superioridad, en esta casa se llora solo hasta las nueve. A las nueve dejas de llorar, o a las nueve me encierro en mi despacho, hora de cambio de turno, así llueva o truene.
El problema era que yo no quería. Sí, el problema, y esto era lo peor, porque era incomprensible y además inconfesable, el problema es que a mí me gustaba tener a mi hija en brazos, aunque llorase, aunque me impidiera hacer durante horas otra cosa que tenerla en brazos. El problema es que yo era feliz con mi hija, llorosa y húmeda y sudad, tan tierna, abrazada a mí desesperadamente, como un monito a su rama.
Freixas, Laura (2019). A mí no me iba a pasar. Barcelona: Penguin Random House, pp. 153-155
PREGUNTAS
- Tras leer el extracto, ¿cómo crees que perciben la protagonista y su marido su correspondiente jornada diaria?¿Valoran igual lo que hace la otra parte de la pareja?
- ¿Por qué crees que se puede o no organizar los horarios de un bebé? Justifica tu respuesta.
- ¿Crees que ambos valoran igual el papel de la crianza? Justifica tu respuesta.
- La publicidad es un modo de mantener o alterar diferentes valores en la sociedad. Desgraciadamente, aún preserva el mantenimiento de roles de género asociados a unas funciones. A continuación, lee el siguiente artículo y extrae las conclusiones más importantes. Posteriormente, coméntalo en clase con el resto de estudiantes.
https://www.20minutos.es/noticia/4849260/0/roles-genero-publicidad-cuatro-diez-anuncios-reflejan-mujeres-amas-casa/ (12/02/2023)