Sab es una novela de amor y posiblemente de las primeras novelas de contenido antiesclavista de la literatura universal. Hay que tener en cuenta que «Tula» o «La Avellaneda», que es como era conocida, la publicó en 1941, diez años antes que La cabaña del tío Tom, que sería publicada por la escritora estadounidense Harriet Beecher Stowe. Tiene de interesante además esta novela que la publica con su nombre, y no con el seudónimo con que muchas veces publicó sus poemas y artículos. De ello podemos deducir que ya contaba con reconocimiento literario.

A través de algunos fragmentos vamos a conocer su posicionamiento ante la causa esclavista y al tiempo su conexión con los valores o las características propias del Romanticismo. Lee el fragmento y contesta a las preguntas:

Fragmento

NB: Debe tenerse en cuenta para comprender el texto que sigue que esta novela transcurre en Puerto Príncipe (Cuba) en el siglo XIX, cuando la esclavitud era un recurso económico y de mano de obra barata. Los personajes principales para cuanto nos interesa son Sab, un mulato esclavo que trabaja de mayoral para don Carlos, el padre de Carlota. Ella será la coprotagonista de esta historia y terminará casada por compromiso aunque enamorada con Enrique, un cazafortunas que no la ama pero que la quiere por su posición social y su dinero. Como en las mejores novelas románticas de fondo conoceremos que entre Sab y Carlota existe una historia de amor sincero pero imposible, pues como hemos advertido eran de muy diferente posición social.

Sab se inclinó profundamente a los pies de la doncella y besó la delicada mano que se había colocado voluntariamente junto a sus labios. Pero la mano huyó al momento y Carlota sintió un ligero estremecimiento: porque los labios del esclavo habían caído en su mano como una ascua de fuego.

— Eres libre -repitió ella fijando en él su mirada sorprendida como si quisiera leer en su rostro la causa de una emoción que no podía atribuir al gozo de una libertad largo tiempo ofrecida y repetidas veces rehusada: pero Sab se había dominado y su mirada era triste y tranquila, y serio y melancólico su aspecto.

Interrogado por su amo refirió en pocas palabras los pormenores de la noche, y acabó asegurando a Carlota que no corría ningún peligro su amante [por Enrique] y que la herida que recibiera en la cabeza era tan leve que no debía causar la menor inquietud. Quiso en seguida volver a marchar a la ciudad a desempeñar los encargos de su amo, pero este considerándole fatigado le ordenó descansar aquel día y partir al siguiente con el fresco de la madrugada. El esclavo obedeció retirándose inmediatamente.

[…] [Algunos días después]

Carlota fue interrumpida en sus inocentes distracciones por el bullicio de los esclavos que iban a sus trabajos. Llamoles a todos, preguntándoles sus nombres uno por uno, e informándose con bondad de su situación particular, oficio y estado. Encantados los negros respondían colmándola de bendiciones, y celebrando la humanidad de D. Carlos y el celo y benignidad de su mayoral Sab. Carlota se complacía escuchándoles, y repartió entre ellos todo el dinero que llevaba en sus bolsillos con expresiones de compasión y afecto. Los esclavos se alejaron bendiciéndola y ella les siguió algún tiempo con los ojos llenos de lágrimas.

— ¡Pobres infelices! Exclamó. Se juzgan afortunados, porque no se les prodigan palos e injurias, y comen tranquilamente el pan de la esclavitud. Se juzgan afortunados y son esclavos sus hijos antes de salir del vientre de sus madres, y los ven vender luego como a bestias irracionales… ¡A sus hijos, carne y sangre suya! Cuando yo sea la esposa de Enrique añadió después de un momento de silencio, ningún infeliz respirará a mi lado el aire emponzoñado de la esclavitud. Daremos libertad a todos nuestros negros. ¿Qué importa ser menos ricos? ¿Seremos por eso menos dichosos? Una choza con Enrique es bastante para mí, y para él no habrá riqueza preferible a mi gratitud y mi amor.

Gómez de Avellaneda, Gertrudis (1841): SAB, edición digital: http://www.cervantesvirtual.com/obra/sab--0/  (02/02/2022)

  1. ¿Has comprendido el texto? Vamos a comprobarlo:

a) Explica qué entiendes en este enunciado: “Carlota sintió un ligero estremecimiento porque los labios del esclavo habían caído en su mano como una ascua de fuego”

b) Reflexiona sobre las declaraciones de Carlota al ver pasar a los negros camino del trabajo. ¿Qué te parecen?

   2.  ¿Qué características propias del Romanticismo son perceptibles en estos fragmentos?

   3.   Vamos a realizar un pequeño proyecto en torno a la esclavitud o el tráfico de esclavos. A veces pensamos que la esclavitud fue algo lejano, que ocurrió -por ejemplo- en América, pero puede ser que estuviese más cerca de lo que pensabas. Vamos a hacer un pequeño proyecto de investigación

    1. Buscamos información general sobre la esclavitud.
    2. Investigamos y preguntamos al profesorado de Historia por la esclavitud en la zona en la que vivimos.
    3. En Internet, buscamos entradas del tipo “niños esclavos”, “trata de blancas”, “tráfico de personas”, ….

Con toda esta información habrás de hacer un ensayo (entre 3000 y 5000 caracteres) sobre la esclavitud. El enfoque queda a tu elección. Recuerda que debe tener una estructura argumentativa.