Actividad: ILUSTRES MATEMÁTICAS

Ha habido mujeres matemáticas a lo largo de la historia. Una muestra de ello es el de Andresa Casamayor de La Coma, matemática española del siglo XVIII cuya obra se conserva. Siguiendo con esta línea, vamos a conocer a algunas ilustres matemáticas de la antigüedad. Cada grupo trabajará sobre la tarjeta que le toque. El trabajo consiste en buscar información sobre la ilustre matemática asignada en la tarjeta, que incluya los siguientes datos: 

Sus mayores aportaciones científicas y los detalles que estimes destacables.
La formación que tuvo y los obstáculos y dificultades que se encontraron en su carrera científica.
Las otras científicas que había en esa época.  
Los datos obtenidos deberán reflejarse en un trabajo final (póster, cómic, collage, etc.), que se expondrá en el aula y participará en un concurso con todo 2.º ESO. Los trabajos ganadores recibirán un premio y se expondrán en las zonas comunes del instituto. 

 

  TARJETAS SOBRE ILUSTRES MATEMÁTICAS ANTERIORES AL SIGLO XX

 

Hypatia de Alejandría:  nació en el año 370 d.C. Su padre, Teón de Alejandría, la inició muy pronto en el mundo de las matemáticas y la convirtió en profesora de la Escuela de Alejandría, donde, además, de matemáticas explicaba doctrinas filosóficas.

Emilie du Chatelet:  dedicó su vida al estudio y fomento de las actividades científicas. Fue una gran estudiosa de Newton y Leibniz. Su contribución científica más importante fue la traducción de los Principia Mathematica de Newton  del latín al francés, para lo que tuvo que aprender geometría y astronomía. 

María Agnesi: nació en Milán en 1718.  Destacó pronto como niña prodigio que hablaba varios idiomas. Alentada por su padre, aprendió desde joven ciencia y filosofía. También fue profesora de sus 21 hermanos, publicando un libro en donde explicaba, las propiedades de las curvas empleando el cálculo.
Sophie Germain: nació en París en 1776. Tuvo a su alcance una buena biblioteca en casa. A los 18 años, consiguió unos apuntes del matemático Lagrange y, temiendo que este menospreciara sus ideas por ser mujer, le envió sus comentarios firmados con un seudónimo masculino. Lagrange elogió tales comentarios, se convirtió en su mentor y la introdujo en tertulias científicas.
Mary Somerville (1780-1872) es un ejemplo inigualable de vocación. Madre de 6 hijos, no pudo estudiar hasta que quedó viuda de su primer marido. Tradujo al inglés el Tratado de mecánica celeste de Laplace para lo que tuvo que aprender de forma autodidacta en los Elementos de Euclides y un tratado de álgebra.
Ada Lovelace Hija del poeta Lord Byron, dedicó su corta vida (1815-1852) a trabajar junto a Charles Babbage, el inventor de la máquina analítica (origen de las computadoras modernas). Ada es conocida como la primera programadora de la historia.
Florence Nightingale (1820-1910): enfermera durante años en hospitales de guerra, fue la gran especialista en estadística aplicada a las necesidades médicas. Trabajó con Adolphe Quetelet, considerado el padre de la estadística científica. Creó un sistema científico de evaluación de tasas de mortalidad.

Sonya Kovalevsky: nació en Rusia en 1850. A los 18 años, se casó con el objetivo de huir de la dominación familiar y continuar estudios. Fue aceptada en la Universidad de Heidelberg. Posteriormente, en Berlín, hizo trabajos de investigación que le valieron el doctorado. Fue profesora de Análisis Matemático en la Universidad de Estocolmo.

Emmy Noether (1882-1935) fue especialista en álgebra. Según publicó Albert Einstein, descubrió métodos que resultaron trascendentales para la historia de las matemáticas y ayudó a aclarar ciertos conceptos que luego él necesitó en su Teoría general de la relatividad. Logró ser profesora en la Universidad de Gotinga.