Erina fue una poeta griega del s. IV a.C. de cuya obra más famosa se conservan  solo 26 versos legibles, de un total de 54, correspondientes a diferentes partes del poema. Originalmente, este poema, llamado La Rueca, tuvo 300 versos. Se trata de un lamento por la muerte de su amiga Baucis y una evocación de la niñez perdida y pasada con ella. Nació en la isla de Telos, la actual Tilos, en Grecia, cerca de Cos, donde parece que estudió. Fue muy admirada en su época y alabada por otros poetas posteriores por la madurez de su escritura a pesar de su corta edad, pues parece que escribió este poema con 15 años.  

La Antología Palatina atribuye a Erina algunos epitafios dedicados a su amiga Baucis, como el que te presentamos. En esta actividad, te proponemos comparar sepulcros pertenecientes a diferentes civilizaciones y períodos, empezando por los etruscos, pasando por los griegos y los romanos y llegando al período paleocristiano. 
 
         EPITAFIO de la tumba de Baucis

 «Soy la tumba de Baucis, la recién desposada.  
—Tú, que pasas por frente de esta estela,  
ojalá increparas a la muerte diciéndole:  
‘¡Traicionera y perversa, oh muerte, eres!’—  
Esta inscripción le informa a quien leyere  
la suerte crudelísima de Baucis:  
cómo el cremador prendió fuego a su pira  
con las mismas antorchas encendidas  
bajo las cuales Himeneo cantara;  
y que tú mismo, oh Himeneo, debiste  
acordar tus canciones y gemidos». (Ant. Pal. 7.712)  

Páramo, Jorge (2009). “Erina y Baucis: una amistad tronchada por la muerte” en Literatura: teoría, historia, crítica, n.º 11, (Universidad Nacional de Colombia. Sede Bogotá), (consultado el 10/07/2021) <https://revistas.unal.edu.co/index.php/lthc/article/view/11550>  

Los epitafios también se dieron en Roma, aunque no tenían el mismo estilo que los griegos. Aquí tienes algunos ejemplos de epitafios de tumbas romanas. Observa que van desde las fórmulas más simples hasta la invocación a los dioses protectores de la persona fallecida o la descripción de sus logros conseguidos en vida: 

1- Sit terra levis (S.T.L.) 
2- Requiescat in pace (R.I.P.) 
3- Epitafio de Lucio Cornelio Escipión Barbado: 

CORNELIVS·LVCIVS·SCIPIO·BARBATVS·GNAIVOD·PATRE 
PROGNATVS·FORTIS·VIR·SAPIENSQVE—QVOIVS·FORMA·VIRTVTEI·PARISVMA 
FVIT—CONSOL CENSOR·AIDILIS·QVEI·FVIT·APVD·VOS—TAVRASIA·CISAVNA 
SAMNIO·CEPIT—SVBIGIT·OMNE·LOVCANA·OPSIDESQVE·ABDOVCIT 

«Cornelio Lucio Escipión Barbado, nació de Cneo su padre, como hombre fuerte y sabio, cuya apariencia guardaba sus muchas virtudes, quien fue cónsul, censor y edil entre vosotros - Conquistó Taurasia, Cisauna, Samnio - subyugó toda Lucania y liberó a sus prisioneros». 

4- Epitafio de la tumba de Junia Rufina hallada en Baelo Claudia (Cádiz): «A los dioses Manes de Junia Rufina, hija de Marco» 

En Etruria, en cambio, parece, por los restos arqueológicos hallados, que no se daba la costumbre de incluir un epitafio, quizá debido a su forma de enterramiento dentro de grandes cámaras sepulcrales, que imitaban una casa, cuyas paredes estaban profusamente decoradas con frescos. Sus sepulcros, además, contaban con la efigie de la persona o personas enterradas en posturas relajadas y que imitaban la asistencia a un banquete. 

Respecto a los primeros cristianos, sus sepulturas pasaron por varias etapas _como, por otra parte, también las griegas_ y en sus sepulcros podemos hallar símbolos propios del cristianismo _como el crismón, el pez o el buen pastor, entre otras_ en los primeros siglos (s. II al III) o escenas bíblicas o mitológicas _reconvertidas en alegoría cristiana_ en los posteriores (s. IV) 

Observa las imágenes de estos sepulcros e intenta clasificarlos, según su período, en griegos, etruscos, romanos o paleocristianos. Justifica tu respuesta.