Informació de l'obra i context de creació
Este proyecto, realizado por el Atelier Singer-Dicker presenta interés no solo por la solución formal sino también por lo avanzado tecnológicamente para la época.
Puede observarse en las fotos de archivo, el gran contraste estilístico entre el pabellón principal y el lenguaje “Bauhaus” del nuevo pabellón para invitados. Un lenguaje que Friedl Dicker y Franz Singer absorbieron en su paso por la escuela Bauhaus tras dejar Viena y seguir a su maestro Johannes Itten a Weimar en 1919. En este ptoyecto puede apreciarse claramente su concemción del espíritu de la época.
En cuanto a la tecnología utilizada, el hormigón armado ya era de uso corriente en esta época de construcción pero los vidrios curvos que fueron utilizados en torno al ascensor circular, solo se fabricaban en Alemania y eran muy innovadores.. Este volumen circular que incluía el ascensor y una escalera helicoidal que abraza el cilindro del ascensor, articulaba el centro de toda la propuesta.
El edificio, lamentablemente, fue destruido.
Friedl Dicker fue un gran ejemplo de actividad profesional multidisciplinar dentro del campo de la arquitectura, diseño gráfico, textil, interiorismo, educación o pintura. Formó parte del universo Bauhaus aunque su pasión por la arquitectura la llevó a dejar la escuela en 1923 y perseguir sus objetivos fuera (En la Bauhaus no hubo diploma en arquitectura hasta 1929). Contemporánea de Lili Reich, Marianne Brandt, Alma Bucher o Gunta Stotzl, entre otras, no podemos dejar de señalar su cercanía con Margarette Schutte Lihotzky, tanto en el campo del diseño, como en cuestiones ideológicas también. Ambas militaron en el partido comunista y fueron encarceladas por sus ideas.
Friedl Dicker, junto con Benita Otte, Alma Buscher-Siedhoff, Lotte Stam-Beese y Lotte Gerson-Collein son las cinco alumnas de la Bauhuas que por diferentes circunstancias no se diplomaron allí, pero que aportaron en el campo de la arquitectura y a la escuela tanto o más de lo que la escuela les ofreció a ellas.
Friedl Dicker se nutre de las vanguardias artísticas de la época y así lo refleja en sus trabajos tanto de arquitectura como de diseño y pintura.